• Cooltra ayuda a mejorar la salud de Barcelona con su flota eléctrica
  • La ciudad supera los niveles de contaminación que aconseja la OMS

Un estudio del Instituto de Salud Global (ISGlobal) ha concluido que el ruido que procede del tráfico provoca más enfermedad entre la población que la contaminación atmosférica. De hecho, el 36% de los problemas de salud que provienen de una mala planificación urbana y del transporte en Barcelona, surgen de la contaminación acústica.

El mismo estudio pronostica que la ciudad podría reducir su carga de enfermedad hasta un 13% de seguir las recomendaciones internacionales de ruido, ejercicio físico, exposición a la contaminación atmosférica, al calor, facilitar el acceso a los espacios verdes.

La contaminación en números:

El estudio ha determinado que los barceloneses se exponen a una media diaria de 65,1 decibelios (dB) durante el día, y a 57,6 dB por la noche, lo que supera los límites que recomienda la OMS (Organización Mundial de la Salud) establecidos en  55 dB y 40 dB, respectivamente.

Por lo que a desencadenantes de enfermedad se refiere, en segundo lugar -con un 19%- se encuentra la contaminación atmosférica. Donde la OMS aconseja que los máximos sean de 10 µg/m3 de partículas finas, los niveles de contaminación atmosférica alcanzan en Barcelona los 16,6 µg/m3.

La investigación muestra que en el caso de Barcelona, la planificación urbana y de transporte tiene un impacto económico de más de 20 millones de euros en costes para el sistema de salud.

Las dos medidas que podrían ayudar a la ciudad a reducir estos niveles son, según Nieuwenhuijsen -el coordinador del estudio- la reducción del tráfico motorizado a través de la promoción del transporte activo, así como el incremento de los espacios verdes, lo que “daría lugar a un aumento en los niveles de actividad física por parte de la ciudadanía” y, a la vez, “menos contaminación, ruido y calor”. En ese sentido, Cooltra es una empresa que tiene como objetivo principal promover la movilidad eléctrica y, por lo tanto, ayudar a la mejora de la salud tanto de las ciudades como de sus habitantes. Hasta día de hoy nuestras motos eléctricas suman más de 10.000.000 de kilómetros, dato que significa un ahorro de más de 1.350 toneladas de CO2.